EL
VERDUGO - A. KOESTLER
Cuenta
la historia que había una vez un verdugo llamado Wang Lun, que vivía en el
reino del segundo emperador de la dinastía Ming. Era famoso por su habilidad y
rapidez al decapitar a sus víctimas, pero toda su vida había tenido una secreta
aspiración jamás realizada todavía: cortar tan rápidamente el cuello de una
persona que la cabeza quedara sobre el cuello, posada sobre él. Practicó y
practicó y finalmente, en su año sesenta y seis, realizó su ambición. Era un
atareado día de ejecuciones y él despachaba cada hombre con graciosa velocidad;
las cabezas rodaban en el polvo. Llegó el duodécimo hombre, empezó a subir el
patíbulo y Wang Lun, con un golpe de su espada, lo decapitó con tal celeridad
que la víctima continuó subiendo. Cuando llegó arriba, se dirigió airadamente
al verdugo:
-¿Por
qué prolongas mi agonía? -le preguntó-. ¡Habías sido tan misericordiosamente
rápido con los otros! Fue el gran momento de Wang Lun; había coronado el
trabajo de toda su vida. En su rostro apareció una serena sonrisa; se volvió
hacia su víctima y le dijo:
-Tenga
la bondad de inclinar la cabeza, por favor.
Cuento
de Horror - Juan José Arreola
La
mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de sus apariciones
.FIN
Cuento
de terror - Óscar Sipán Sanz
Cuando
quisimos darnos cuenta, todos éramos funcionarios. FIN
In
extremis - Ignacio Cañas Hernández
Logré
besarla. Total, era el fin del mundo. Fin.
Amenazas
- William Ospina
-Te
devoraré -dijo la pantera.
-Peor
para ti -dijo la espada.
Se
vende: zapatos de bebé, nunca usados. (E. Hemingway)
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